Guillermo Molina Recio se ha convertido esta semana en el primer enfermero en lograr la plaza de Catedrático en la UCO, mientras que Pablo J. López Soto ha logrado la primera plaza de Catedrático Vinculado en esta Universidad, además de ser uno de los Catedráticos más jóvenes en Ciencias de la Salud de España.
10 de abril de 2026.
El enfermero, docente e investigador Guillermo Molina Recio se ha convertido en el primer enfermero en lograr la plaza de profesor Catedrático de Universidad en la Universidad de Córdoba (UCO), después de defender su plaza ante el tribunal correspondiente el pasado lunes. Por su parte, el también enfermero Pablo J. López Soto hacía lo propio el pasado martes, convirtiéndose así en el segundo enfermero Catedrático, y el primero con plaza de Catedrático de Universidad Vinculado en el Servicio Andaluz de Salud (SAS), es decir, que compagina su labor docente e investigadora en la universidad con un puesto asistencial, en su caso en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.
En concreto, el profesor Guillermo Molina ha obtenido la plaza de Catedrático de Universidad en el Área de Enfermería del Departamento de Enfermería, Farmacología y Fisioterapia de la UCO, convirtiéndose en el primer enfermero en alcanzar esta categoría en la historia de la institución.
Diplomado en Enfermería, Máster en Ciencias de la Enfermería y Doctor cum laude con mención internacional por la Universidad de Córdoba, Molina Recio acumula más de veinte años de trayectoria docente e investigadora en la UCO. Como investigador principal, ha liderado proyectos financiados por el Instituto de Salud Carlos III y la Agencia Estatal de Investigación, con una financiación total captada que supera los 1,2 millones de euros, y ha dirigido 14 tesis doctorales. Es el investigador responsable del grupo GA-16 ‘Estilos de vida, Innovación y Salud’ del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) y coordina el Programa Científico de Envejecimiento y Fragilidad de dicho instituto, además de dirigir el Máster Universitario en Nutrición Humana de la UCO.


Su línea de investigación prioritaria se centra en el desarrollo de soluciones tecnológicas e inteligencia artificial aplicadas a la salud, con proyectos como SMARTCLOTH, MediiNote y SMARTCLOTH-App como exponentes de una investigación orientada al impacto real en la sociedad.
Tras alcanzar la Cátedra, Guillermo Molina afirma que ser el primer enfermero catedrático de la Universidad de Córdoba «no es un logro personal. Es una puerta que queda abierta para todos los enfermeros y enfermeras que vienen detrás. Creo que durante décadas, la Enfermería cordobesa ha demostrado que puede hacer ciencia de calidad, liderar equipos de investigación y dirigir estructuras académicas de primer nivel».
«La Enfermería cordobesa ha demostrado que puede hacer ciencia de calidad, liderar equipos de investigación y dirigir estructuras académicas de primer nivel»
A su juicio, este nombramiento es el reconocimiento institucional «de algo que ya era una realidad. Y es, sobre todo, una responsabilidad: la de demostrar que no fue un accidente, sino el comienzo de algo más grande».
De los Catedráticos más jóvenes en Ciencias de la Salud de España
Por su parte, el profesor Pablo J. López Soto, que desde este martes también se ha convertido, a sus 35 años, en uno de los Catedráticos más jóvenes en Ciencias de la Salud de España, también tiene una trayectoria académica e investigadora sólida, centrada en el cuidado enfermero como núcleo de conocimiento, docencia e innovación; con una producción científica que responde a una línea clara, sostenida y reconocible. Ha trabajado en comprender, medir y mejorar los cuidados en distintos contextos asistenciales, Con especial atención a seguridad del paciente, calidad y toma de decisiones basadas en evidencia. Actualmente, es Director de Departamento de Enfermería, Farmacología y Fisioterapia de la UCO, y está adscrito a la Unidad de Pediatría del Hospital Reina Sofía de Córdoba; además de ser investigador principal del grupo GC31 ‘Cuidados enfermeros integrales. Perspectiva multidisciplinar’ del IMIBIC.
Su actividad se ha articulado en torno a proyectos competitivos y dirección de tesis, con liderazgo real. Ha integrado variables clínicas, organizativas y del entorno en el análisis del cuidado, lo que ha permitido avanzar hacia modelos más complejos y cercanos a la práctica real. De su trabajo se han derivado intervenciones concretas orientadas a mejorar los resultados en salud, y también ha contribuido al desarrollo de herramientas para estratificación del riesgo, y a una priorización más afinada de los cuidados, con enfoque anticipatorio.


A lo largo de su carrera académica y asistencial destaca su capacidad de transferencia: protocolos, formación y cambios organizativos aplicados, en unas investigaciones que no se quedan en la publicación, sino que modifican la práctica; mientras que en docencia ha mantenido una implicación sostenida en todos los niveles formativos, aportando a la formación de equipos, a la captación de recursos y a las redes colaborativas.
Tras lograr la citada primera plaza de Catedrático Vinculado al SAS, López Soto también señala que este logro «no es solo un reconocimiento individual; introduce un anclaje directo entre la universidad y el sistema sanitario. Consolida un perfil académico que no se despega de la práctica asistencial, legitima el liderazgo enfermero en entornos clínicos reales y refuerza la capacidad de transferir conocimiento allí donde se toman decisiones».
«Esta plaza legitima el liderazgo enfermero en entornos clínicos reales y refuerza la capacidad de transferir conocimiento allí donde se toman decisiones».
En su opinión, para la Enfermería cordobesa, y para el conjunto del sistema sanitario, «no es tanto llegar a un sitio nuevo, sino consolidar una presencia que ya existía, pero que ahora gana peso y continuidad. Un espacio más firme, más visible, con margen real para influir en cómo se organizan los cuidados, en las decisiones que se toman en la práctica y en la orientación de políticas basadas en evidencia».