Ante la llegada del periodo estival, el Colegio denuncia la situación crítica que volverán a vivir las residencias, por la falta de profesionales de Enfermería debido a las pésimas condiciones laborales y a la ‘fuga’ hacia los hospitales por las contrataciones de verano. El Colegio demanda al futuro nuevo Gobierno de la Junta una dotación adecuada de enfermeras por ratio de residentes.
21 de mayo de 2026.
El Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba alerta de que la falta de enfermeras en las residencias de mayores pone en riesgo la salud de los residentes, y vuelve a demandar a la Administración andaluza que ponga los medios necesarios para que en los centros sociosanitarios de mayores se haga todo lo posible para cumplir con la ratio obligatoria de enfermeras, como profesional imprescindible para dar una asistencia de calidad en estos centros, para lo cual deben estar reconocidas y con unas buenas condiciones laborales y salariales.
Esta falta de enfermeras se debe, fundamentalmente, a las condiciones precarias que se ofertan en este sector, y se agrava especialmente durante el verano, periodo en el que se registra una ‘fuga’ de enfermeras de las residencias hacia los hospitales, por las contrataciones que realizan los centros hospitalarios para cubrir las vacaciones de verano, lo que deja a los mayores sin una atención adecuada en las residencias. Esta fuga provoca que muchos centros operen con ratios mínimas o, en ocasiones, sin ninguna enfermera durante horas críticas y cuidados sensibles como el manejo de la medicación. “Las residencias concertadas y privadas ofrecen contratos inestables, peores sueldos y cargas de trabajo inasumibles, lo que provoca una fuga de talento enfermero hacia el sistema público”, explica la presidenta del Colegio, Natalia Pérez.
Ante esta situación, el Colegio de Enfermería cordobés demanda urgentemente al nuevo Gobierno de la Junta de Andalucía que resulte de las elecciones del 17 de mayo, una dotación adecuada de enfermeras por ratio de residentes, para garantizar la seguridad y la calidad de vida de nuestros mayores. Como mínimo, la ratio que establece la normativa vigente (Orden de 5 de noviembre de 2007, por la que se regula el procedimiento y los requisitos para la acreditación de los centros para personas mayores en situación de dependencia en Andalucía), que exige en las residencias una enfermera por cada 25 residentes.
“Instamos a la Junta de Andalucia a blindar la presencia de enfermeras en los centros residenciales, garantizando condiciones dignas que eviten la fuga de profesionales en este sector. Una residencia de mayores debe prestar una atención sociosanitaria de calidad, y no ser solo un lugar de acogida. La atención a los mayores con dependencia debe ser una prioridad, garantizando que los cuidados enfermeros no se reduzcan a la mera técnica sino al valor integral de las personas ofreciendo calidad y seguridad en la atención”, señala Natalia Pérez.
«Instamos a la Junta de Andalucia a blindar la presencia de enfermeras en los centros residenciales, garantizando condiciones dignas que eviten la fuga de profesionales»
Natalia Pérez
Envejecimiento y aumento de la cronicidad
El papel clave de la Enfermería en las residencias viene exponiéndose en distintos foros, como en las recientes IV Jornadas de Centros Residenciales de Córdoba que se celebraron el pasado 24 de abril, donde se evidenció que el perfil del usuario de las residencias es cada vez más complejo y se resaltó la importancia del papel clave de este colectivo profesional.
Actualmente, la mayoría de los casi 6.000 usuarios de las 91 residencias (públicas, concertadas y privadas) que existen en la provincia de Córdoba son personas longevas con pluripatologías crónicas -tales como demencias, diabetes, insuficiencias cardíacas, úlceras por presión, etc.-; que requieren cuidados complejos y una valoración de enfermería constante. Aunque otros perfiles profesionales, como el personal auxiliar de Geriatría, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales o fisioterapeutas desempeñan una labor fundamental e insustituible en estos centros, no están formados ni facultados para la administración de medicación compleja, curas especializadas o la detección precoz de descompensaciones clínicas.
Evidencia científica
Diversos estudios científicos evidencian que la ausencia de personal de Enfermería en los turnos de tarde, noche o fines de semana de las residencias conlleva riesgos directos: aumento de ingresos hospitalarios evitables por mal control de patologías, errores en la medicación y demoras en curas críticas, y menor calidad de vida y bienestar emocional de los residentes.
“En el contexto actual de envejecimiento poblacional, con los problemas de cronicidad y patologías que ello supone, a la falta de un reconocimiento expreso de las enfermeras que trabajan en las residencias y de las enfermeras especialistas, y a la falta de plazas de formación EIR en Enfermería Geriátrica en Andalucía, se suman las manifiestamente mejorables condiciones de las enfermeras que trabajan en las residencias, cuya labor también debe revalorizarse y equiparse a la del resto de enfermeras que trabajamos en otros ámbitos”, concluye la presidenta del Colegio de Enfermería de Córdoba.